El medio ambiente natural desempeña un papel fundamental en la
localización y distribución de población en el mundo y en la forma como
esa población se organiza. En tal sentido, los factores clima,
fertilidad de los suelos, temperatura, precipitaciones, etc., actúan
como principios ecológicos que determinan la distribución de las
especies vegetales y animales en la superficie de la tierra. En la
medida en que diferentes pueblos pueden adaptarse o vivir en medios
naturales con características comunes, pueden adoptar actitudes
socioculturales o patrones de vida muy similares.
Siempre que un sistema entra en contacto con otro sufre un impacto. En
la medida en que un sistema social ve afectado su funcionamiento debido a
esta acción externa, altera su relación con su medio ambiente natural.
Se rompe así una armonía que tradicional e históricamente cada pueblo
había buscado con su entorno.
A través de la historia, el proceso de influencia mutua ha ido en
aumento, hasta configurar un sistema mundial caracterizado por un centro
dominante y un subsistema periférico dependiente, siendo el primero de
ellos el que impone sus patrones sobre el segundo. Los últimos, en parte
forzados y en parte conscientemente, buscan la adaptación de un sistema
económico y la utilización de su medio ambiente natural a las
exigencias del centro dominante.

Se considera la educación ambiental, como el proceso que
permite al individuo comprender las relaciones de interdependencia con
su entorno, a partir del conocimiento reflexivo y crítico de su realidad
biofísica, social, política, económica y cultural.
Este proceso debe generar en el educando y en su comunidad actitudes
de valoración y respeto por el ambiente, y de esta manera, propiciar un
mejoramiento de la calidad de vida, en una concepción de desarrollo
humano que satisfaga las necesidades de las generaciones presentes,
asegurando el bienestar de las generaciones futuras.
***Realizado por Bianca Estephania Barrera Medina 504***
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